lunes, 13 de enero de 2014

Promesas de futuro - Crítica de Thor El Mundo Oscuro


Título original: Thor: The Dark World
Director: Alan Taylor (Los Soprano, Sexo en Nueva York, Mad Men, Juego de Tronos)
Guionistas: Christopher L. Yost, Christohpher Markus, Stephen McFeely (guíón) Don Payne y Robert Rodat (historia). Basada en personajes e historias creados por Jack Kirby, Stan Lee, Larry Lieber y Walt Simonson
Diseño de producción: Charles Wood
Fotografía: Kramer Morgenthau
Música: Brian Tyler
Montaje: Dan Lebental y Wyatt Smith
Producción: Kevin Feige (Marvel Studios)
Distribuidora: Disney
Reparthor: Chris Hemsworth (Thor), Tom Hiddleston (Loki), Natalie Portman (Jane Foster), Anthony Hopkins (Odín), Rene Russo (Frigga), Idris Elba (Heimdall), Kat Dennings (Darcy Lewis), Stellan Skarsgard (Erik Selvig), Christopher Eccleston (Malekith), Adewale Akinnuoye-Agbaje (Algrim), Jaimie Alexander (Sif), Ray Stevenson (Volstagg), Zachary Levi (Fandral) y Tadanobu Asano (Hogun)


El otro día iba andando por la calle. Era de una gran tormenta. De repente, un rayo cayó ante mí y de él surgió Thor. Me dijo que si iba con él a ver tordos. Le dije que no estaba el día como para irse a ver pájaros. Entonces, me amenazó con el martillo expresándome que se refería a su segunda película en solitario. Le contesté que siempre que hubiera palomitas de acuerdo. Así, cruzamos Bifrost (el puente arcoiris) y fuimos al cine de Asgard, que es igual que los de aquí pero con butacas doradas más grandes y con Odín roncando en última fila. A continuación, con su permiso, contaré lo que me pareció la película.


Esta segunda película de Thor llegaba tras un gran baile de directores. Kenneth Branagh, director de Thor y de muchas adaptaciones de obras de Shakespeare, se embarcó en otros proyectos, aunque no era probable que Marvel fuese a contar con él para dirigir El Mundo Oscuro. La primera en estar asociada al proyecto fue Patty Jenkins (Monster), pero lo abandonó por diferencias creativas. Esto cabreó mucho a Natalie Portman, pero la nómina de una peli de Marvel, es la nómina de una peli de Marvel. Así que el cabreo se le pasó y la actriz siguió en el proyecto. Después Brian Kirk (Luther, Juego de Tronos) también abandonó el proyecto como director. Hasta que finalmente tomó las riendas Alan Taylor y se pusieron a trabajar. Aunque incluso con este director hubo rumores de que no estaba conforme con la duración final de la película y de que el estudio le había apartado en la sala de montaje había rodado de nuevo algunas escenas. Él lo negó y Kevin Feige lo corroboró, diciendo que lo que había pasado es que él (Feige) es muy perfeccionista y nunca está conforme hasta que le quitan la película de las manos porque se pasa de fecha.

También hubo un bailecillo de actores. El papel de Fandral ahora lo interpreta Zachary Levi, que había sido elegido para el mismo en la primera película, pero no pudo participar en la película entonces, por lo que lo hizo Joshua Dallas. Para el papel de Malekith también se pensó para un actor distinto al que lo interpreta finalmente en la película. Iba a ser Mads Mikkelsen, pero está bastante liado haciendo de Haníbal en la serie de televisión.

La película se rodó en varias localizaciones distintas. Por un lado en Reino Unido en lugares como Stonehenge y en pleno Londres, con lugares emblemáticos como Greenwich, Wembley o Borough Market. Por otro, Islandia, con sus campos de lava que sirvieron para recrear Svatlafheim, el mundo de los elfos oscuros Alan Taylor ya había estado en Islandia rodando Juego de Tronos, pues es donde se graban las escenas de El Muro y Más Allá de El Muro). Para Asgard se usaron la cascada de Dettifoss, también en Islandia, y las Islas Lafoten de Noruega. Curiosamente, el rodaje más complicado fue el de Londres, que se vio interrumpido por las celebraciones de los Juegos Olímpicos y el Jubileo de Diamante de Isabel II. El resultado de todas estas localizaciones son los escenarios más grandes vistos en una película de Marvel.


La historia se basa en un arco de los cómics de Thor de 1984, iniciado en su número 344. El guionista de esos cómics era Walt Simonson, uno de los mejores escritores (si no el mejor) que han ideado aventuras para el dios asgardiano.


Pero no voy a entrar a hablar de cómics para no alargar más esto de lo que ya va a ser. En la película, la historia se sitúa tras los hechos de Los Vengadores. Loki está encerrado en las celdas de Asgard (por el crimen de intentar invadir la Tierra con un ejército extraterrestre en la película del supergrupo) y Thor se encuentra acabando con las guerras abiertas en los Nueve Reinos y ganándose el respeto de todos sus habitantes. Ya no es el héroe egocéntrico y vanidoso de la primera entrega y está preparado para heredar el trono de Odín.

Pero la paz en estas historias no suele durar mucho (y es que si no sería muy aburrido, ¿no?). Se acerca la Convergencia, un evento que cada varios millones de años hace que los Nueve Reinos se alineen y las fronteras entre ellos se desdibujen, lo que provoca que se pueda pasar de uno a otro sin darse cuenta por puntos invisibles en los que la gravedad se ve afectada. Así lo descubre Jane Foster, en una fábrica de Londres en la que un camión flota, entre otros misterios físicos inexplicables. Mientras está investigando, se ve transportada a Svatalfheim, el país de los elfos oscuros. Allí encuentra el Éter, un arma que en malas manos tiene el poder para dominar el universo. Jane se acerca y lo activa, despertando a los elfos oscuros, con el malvado Malekith a la cabeza. Estos habían estado en animación suspendida desde la última Convergencia cuando intentaron dominarlo todo, pero Bor, el abuelo de Thor, les detuvo.


Thor regresa a la Tierra para recoger a Jane y se la lleva a Asgard para protegerla. Malekith, junto con su lugarteniente Algrim, al que con su magia transforma en lo que los elfos oscuros conocen como Maldito (y el resto de mortales llamamos matón-bestia-armario-empotrado-de-dos-metros-y-medio); planeará invadir Asgard para conseguir el Éter e iniciar un nuevo intento de dominar los Nueve Reinos. Ante tal amenaza, Thor tendrá que recurrir a sus amigos guerreros, y también a su malvado hermano Loki, forjando una frágil alianza.


Ante tanto baile en las riendas del proyecto (dirección, guión, reparto e incluso música) cabría esperar que el producto final se hubiese resentido, tuviera puntos flacos e inconexos o que no fuera todo lo bueno que debería. Afortunadamente, no ha sido así y la película cumple con su función bastante bien.

De una película de superhéroes siempre se espera acción, humor y algún trasfondo moral (por superficial que sea su tratamiento) en un cóctel que entretenga. El mundo oscuro no tiene la oscuridad que promete en su título y se mueve bien  bajo premisas más ligeras. Aún así, cuando llega el momento de emocionar al espectador, lo hace bastante mejor que la película de la Distinguida Competencia, El Hombre de Acero. El mayor logro de esta película es coger la magnificencia de la Asgard construida en la primera parte (toda de oro brillante, casi artificial) y destruirla, llenarla de polvo. Humanizar a los poderosos dioses no sólo a través de que tengan emociones, sino con la destrucción de sus casas y familiares. Y en esto, cuando llega el momento de hacer sentir pena por las vidas perdidas, le da mil vueltas a la película de Superman.


Otro de sus puntos fuertes es aprovechar más la mitología del rico universo del que disponen. Son Nueve Reinos. En la primera aparecían Midgard (La Tierra) y Asgard (que siguen presentes en la segunda como el hogar de los protagonistas que deben proteger luchando contra los elfos oscuros), además de Jötunheim, el mundo de los gigantes de hielo (que también tiene alguna aparición en la segunda parte). En la segunda debutan Svatlafheim, el mundo de los elfos oscuros; y Vanaheim, reino de la vegetación y la fertilidad, en el que Thor ayuda a su aliado Hogun a acabar con la guerra abierta. Todavía de forma tímida y bastante anecdótica pero va asomando el gran tamaño del universo Marvel en el cine.

La mitología también se construye con el tono épico. La historia comienza con un prólogo muy del estilo de La Comunidad del Anillo (la primera de la trilogía de El Señor de los Anillos) con Odín narrando la batalla de hace millones de años entre elfos oscuros y asgardianos. Además, la banda sonora de Brian Tyler aporta muchísimo a ese tono épico (como podéis escucharen una lista de reproducción que encontré en Spotify).


Aunque este es el personaje de Marvel llevado al cine que más se presta a mostrar los elementos mágicos y mitológicos de este universo, no se deja de lado la tecnología, presente en Los Vengadores, el Capitán América y, como es obvio, en la trilogía de Iron Man. Las armas de los elfos oscuros son tecnología muy avanzada (y eso que se supone que han estado durmiendo millones de años). Luego están todos los aparatos de los amigos humanos de Thor: los aparatos de medición con los que Jane Foster detecta la Convergencia y con los cachivaches que el doctor Erik Selvig idea para solucionarla y derrotar al malvado.


En cuanto a las interpretaciones, en El mundo Oscuro algunos secundarios dan un paso adelante y tienen algo más de papel o algún matiz diferente interesante, pero, en general, siguen sin estar muy bien aprovechados. Chris Hemsworth cuenta con un gran punto a favor: es la viva imagen del personaje. Con esto tiene mucho ganado. Thor es un personaje más serio (en contraposición a cómo se han construido los otros personajes del Marvel cinematográfico). No tiene un gran humor como Iron Man, pero librándose del engreimiento de su personaje en la primera película, transmite un Thor más maduro y con dudas acerca de su capacidad de lograr lo que de él se espera como sucesor de Odín.

Tom Hiddleston demuestra por qué Loki es el mayor enemigo de Thor. Aunque en esta película no es porque haga algo muy malvado, sino porque le roba muchas escenas a su hermano adoptivo. De hecho, desde la mitad de la película hasta algo antes del desenlace, el único aliciente para continuar enganchado es él. Más allá de verle aliado con Thor, rompe la frialdad de su personaje para mostrar un lado más humano. Pero lo mejor del personaje es lo que no se dice en esta película, y para saberlo tendremos que esperar a una hipotética Thor 3 o quién sabe si lo veremos en Los Vengadores 2.


Caso aparte es la protagonista femenina. Natalie Portman está con cara de palo toda la película. Da igual que la secuestren, que maten a alguien, que esté en peligro o que ganen al final. Va por la película como si la cosa no fuese con ella.

Los villanos, Christopher Eccleston y Adewale Akinnouye-Agaje, tampoco lucen demasiado, pero es que no tienen oportunidad de hacerlo. Sus personajes, Malekith y Algrim, están para ser los malos en el sentido más típico del género: para poner en serios apuros al protagonista en la primera mitad de la película y recibir sus mamporros al final. Y punto. No tienen más motivaciones que conquistarlo todo. Se podría haber aprovechado un deseo de venganza. Llevan millones de años durmiendo porque cuando eran la raza dominante preparada para conquistarlo todo los asgardianos les detuvieron en el último momento. Pues si cuando despiertan están por ahí el hijo y el nieto del hombre que les detuvo... algún resquemor deberían tener, ¿no? Se podría haber jugado un poco con un deseo de venganza, que disfrutasen de aplastar a los asgardianos o con un sentimiento de pena por los elfos oscuros que no sobrevivieron (de esto último se deja entrever algo en alguna escena, pero muy de pasada) para construir unos personajes más completos, con un transfondo mayor. Pero no se hace, por lo que quedan unos villanos muy planos y sosos, que no ofrecen una contrapartida destacable para el protagonista.


En cuanto a los secundarios, crecen los papeles de Jaimie Alexander, una Sif que busca más el amor de Thor aunque esté sigue teniendo ojos sólo para Jane Foster, y sobre todo hay que destacar el de Rene Russo como Frigga, porque Odín, el padre de todos, tenía que tener una madre de todos a la altura, con influencia especial sobre Loki. Por otro lado, Kat Dennings sigue aportando réplicas cómicas como la becaria Darcy Lewis, pero no llega a cargar tanto como podía hacer en la primera entrega; y el personaje del doctor Erik Selvig, interpretado por Stellan Skarsgard, tiene un giro cómico para mostrar las consecuencias de haber sido suplantado por Loki en Los Vengadores, teniendo curiosos efectos secundarios y una actitud bastante excéntrica (llegando a correr en pelotas por Stonehenge). Los demás secundarios tienen una presencia muy esporádica y prácticamente irrelevante.


Dejando ya al reparto de actores, para acabar debo mencionar que esta película funciona mucho más como película de acción que la anterior. Básicamente, porque las escenas de acción están mejor realizadas (sobre todo la del final es muy buena, algo que en el primer Thor dejaba que desear) y porque abandonado el drama shakesperiano de Branagh se deja lugar a la diversión y a la acción sin complejos.

Como película de superhéroes, mejora a la primera Thor y supera también al primer Capitán América, pero creo que le queda para alcanzar a las otras obras de Marvel Studios (las tres de Iron Man y Los Vengadores). Eso sí, supera a El Hombre de Acero de la Distinguida Competencia sin ninguna duda.

Pero lo mejor de esta película no es ella en sí misma, sino lo que promete para el futuro. Y es que la película deja pendiente un plan secreto, que no sabemos dónde llevará en una probable Thor 3 (porque a esta no le ha ido mal en taquilla) y, sobre todo, el preludio a la película de los Guardianes de la Galaxia, que si sigue con el listón de Marvel con su universo cinematográfico, puede llegar a ser muy grande.


Lo mejor: Las promesas para el futuro. El maestro de la ilusión demuestra una vez más porqué lo es, aunque no sabemos que estará tramando. Por otro lado, la escena entre créditos para abrir boca hasta que lleguen los Guardianes de la Galaxia.
Lo peor: Que los villanos no aporten un gran rival para Thor que hagan la trama más interesante, pero menos mal que Loki andaba por ahí para salvarlo. Natalie Portman.
La secuencia: El combate final entre Thor y Malekith. Los dos se enfrentan mientras van atravesando los portales entre mundos. Se empiezan pegando en Londres, caen por una ladera de Svatalfheim, vuelta a La Tierra, paso por otro mundo... Dándose toda clase de golpes. Y a la vez los amigos humanos de Thor, con un generador de portales dimensionales y aprovechando la gravedad alterada, van intentando librarse de las tropas de elfos oscuros que recorren Londres.
La escena: La escena del final de la película, la primera de los créditos. La de preludio a Los Guardianes de la Galaxia, sí. Con Benicio del Toro como El Coleccionista introduciendo a la lucha por las Gemas del Infinito... (los aficionados a los cómics Marvel sabrán lo que significa, y los que no creo que ya me he enrollado bastante como para explicarlo en esta entrada, disculpen).


Un error curioso: En un momento de la batalla final, Thor debe coger el metro para volver a Greenwich porque con un portal dimensional ha acabado lejos de Malekith y sin su martillo. Se sube en la estación de Charing Cross y le pregunta a una señora si por ahí va a Greenwich. Ella le dice que sí, que son tres paradas. ¡Esto es mentira! En realidad son dos hasta Waterloo y luego hay que cambiar a Jubilee Line. ¡Señora! ¿No se da cuenta de que podría haber hecho que el héroe no llegase a tiempo y ganase el malo? ¡Es usted una irresponsable!
Un momento: El cameo de Chris Evans haciendo de Loki transformado en Capitán América.
Cifras: La primera película recaudó unos 450 millones de dólares, algo que no se consideró muy grande, pero ante el gran éxito de Los Vengandores se puso en marcha tanto esta segunda parte como la del Capitán América. Esta segunda parte dobló en Estados Unidos la recaudación de la primera en su estreno. En la taquilla española también lideró y recaudó más de cuatro millones de euros. En la película se usaron hasta 30 martillos de aluminio diferentes, cada uno con un peso distinto y algunos que se iluminan para cuando Thor lanza rayos.

(Vi El mundo oscuro dos o tres semanas después de su estreno en España en el cine. La información sobre los cambios en la dirección y las localizaciones de la película la he sacado de medios como las revistas Empire e Imágenes de Actualidad. Las imágenes que acompañan a esta entrada son de la película. Los diseños de escenarios son del ilustrador Christian Lorenz. Si quiere compartir su opinión sobre esta película o debatir sobre ella, le invito a hacerlo en los comentarios de esta entrada o a través de Twitter ya sea a mi cuenta, @Iffish91, o a la de este ilustre blog, @MEM_Blog_. Muchas gracias por leernos).
comentarios

2 comentarios :

  1. Pues me gusto la película, tan poco es que sea la gran cosa pero me agrada mucho como actua el actor que hace de loki y esta vez exploraron más lo que es asgard.

    Me quedo con lo peor Lo peor: Que los villanos no aporten un gran rival para Thor que hagan la trama más interesante, pero menos mal que Loki andaba por ahí para salvarlo. Natalie Portman.

    Amabas queas ciertas XD.

    sALudOS.

    ResponderEliminar
  2. Pues me gusto la película, tan poco es que sea la gran cosa pero me agrada mucho como actua el actor que hace de loki y esta vez exploraron más lo que es asgard.

    Me quedo con lo peor Lo peor: Que los villanos no aporten un gran rival para Thor que hagan la trama más interesante, pero menos mal que Loki andaba por ahí para salvarlo. Natalie Portman.

    Amabas queas ciertas XD.

    sALudOS.

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