viernes, 3 de junio de 2011

5 meses de verdadera felicidad

A día de hoy, miro las dos composiciones publicadas en el blog que escribí hace un año por estas fechas y me pregunto cómo es posible que en este lapso de tiempo mi pensamiento, mi estado de ánimo y mis sentimientos hayan cambiado tanto.


Durante meses esta imagen representaba bastante bien mi interior y mi pensamiento.
La razón es única: tú. Durante bastante tiempo, he creído que yo no tenía derecho a encontrar a una persona a la que poder querer y que esta a la vez sintiera lo mismo que yo y me lo demostrara constantemente. Mi vida sentimental siempre había estado plagada de desengaños, decepciones y muchas comeduras de cabeza, lo que generó en mí un estado de completa desconfianza y de rechazo al amor.
Tal fue así, que me volví una persona bastante melancólica y, a veces, triste, y me propuse emprender una carrera precipitada en busca del amor, sin pararme a pensar y sin escuchar lo que me decían los demás. Había algo que necesitaba para alcanzar un equilibrio conmigo mismo, y de momento no lo había encontrado.


Tras la enésima decepción, un día a principios de enero de este año se me ocurrió matar el aburrimiento. Esa ocurrencia por mi parte y no sé si el azar o el destino hicieron que te conociera. A diferencia de otras veces, yo no me encontraba muy receptivo. Sin embargo, conseguiste destruir el objetivo que me había propuesto en el nuevo año y llegaste a mí.
Los días pasaban, y yo tenía mucha curiosidad por saber más de ti. Las horas volaban cada vez que hablaba contigo porque a partir del tema más nimio generabas una historia interesante y siempre sentía ganas de saber más de tu historia.
A mediados de enero, comenzó lo increíble, y te infiltraste en mi mundo interior y en mi pensamiento, echando abajo todos los muros que había construido y todos los prejuicios que anteriores experiencias habían hecho mella en mí. Hasta febrero no descubrí lo que me estaba pasando: estaba enamorado de ti.
Desde entonces, mi sonrisa no ha desaparecido, porque todos los días me has demostrado que estás ahí de verdad, mostrándome que los dos sentimos lo mismo el uno por el otro. Yo no me canso en ningún momento de darte a conocer mis sentimientos, ya que es la primera vez que no tengo ningún reparo en hacerlo.
Son muchas las cosas que espero hacer a tu lado. Quiero seguir descubriéndote, disfrutar juntos de lo que nos depara el mañana, idear planes juntos y llevarlos a cabo. Ante todo, quiero seguir disfrutando de esta oportunidad que la vida por fin me ha ofrecido haciendo que tu camino y el mío se crucen.
Puede que esta sea una forma inusual de hacerte ver lo que te quiero, pero necesitaba hacerlo para que puedas ver que eres una parte esencial en mi vida a día de hoy y lo que tanto yo buscaba. Gracias por todo, por quererme como me quieres, por tus detalles, por tu atención, por tus ganas de hacer cosas conmigo, por dejarme disfrutar de tu compañía, por hacerme sonreír cuando lo necesito, y por hacer que mi vida sea más especial.

En la calma de la noche
Observo las estrellas
Y siento que me tienen envidia
Porque tengo algo que no tienen ellas

Se tienen unas a las otras
Pero no pueden acariciarse
Pues se encuentran a kilómetros de distancia
Es por eso que tienen celos de nosotros
Ya que mi mano y tu mano pueden tocarse
Y yo puedo disfrutar de tus besos en abundancia

No me gustaría participar de su suerte
Porque yo no podría vivir sin poder sentirte
Y por eso me siento afortunado:
se me ha dado la oportunidad de quererte



PD: Lo que digo lo cumplo, y lo siento mucho, pero tenía que dedicarte una entrada en mi blog porque te lo mereces :)
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